Siento que no tengo corazón, a donde se fueron todos los
buenos sentimientos
que fue de lo puro e inocente que había dentro de mí.
Ese amor que una vez hizo nacer en mí las más profundas
emociones
Y hoy trato de buscar pedacitos de mi corazón que suelo
dejar en cada canción,
melodías que me transportan a momentos en que cada latido
tenía sentido
y la sangre en mis venas corría al ritmo del amor, amor
puro y sincero
que un día a mi cuerpo encendió.
Jugué con fuego y me quemé, me lastimé,
me dejé llevar por el deseo y me quedé con sólo minutos
de placer.
Placer que no repara un corazón herido, que no cura
cicatrices,
y que tampoco trae consigo ese amor que quise recuperar,
pero que por fin
me doy cuenta que murió dentro de mí.
Murió con lo bueno que quedaba en mis recuerdos,
murió junto con la imagen borrosa de lo que solías ser
murió siendo parte de este juego, donde los recuerdos se
disfrazan de sentimientos
dentro de un remolino de besos que no transmiten nada, y
que sólo dejan el sabor amargo
de lo que quedo de este amor tan grande que hoy sólo
destruye todo lo bueno que
un día creí construir junto a ti.

